EL ARTE TEATRAL COMO MANIFESTACIÓN HOLISTA:
discernimientos sobre la fraccionalidad del Ser.
Carlos Robles Cruz
Every set of phenomena, whether cultural totality or sequence of events, has to be fragmentad, disjointed, so that it can be sent down the circuíts; every kind of language has to be resolved into a binary formulation so that it can circulate not, any longer, in our memories, but in the luminous, electronic memory of the computers.
(Boudrillar 1994: 2)
Vivimos en el tiempo de la fragmentación. Configuramos nuestra realidad individual uniendo pequeños pedazos de vida tomados de nuestras experiencias diarias. Sumamos acciones diversas e incorporamos imágenes e ideas olvidándonos, la mayoría de las veces, de establecer puntos de encuentro entre nuestras experiencias de vida. De esta forma, ir al cine por la tarde, trabajar de lunes a sábado, comer en casa, o asistir a la iglesia, se convierten en actividades diversas que no establecen relación alguna entre sí. Esta fragmentación de la realidad se afianza en pedazos de vida aislados, los cuales no permiten la incorporación de una realidad individual lo suficientemente amplia y profunda, como para dar salida a las cuestionantes fundamentales del ser humano.
Digitalizamos nuestra realidad manipulando de manera ficticia y artificial nuestra participación social y humana. Nos perdemos entre imágenes rescatadas de la televisión, saturadas de palabras y sonidos que intentan vendernos "verdades". En el aire flotan las palabras distorsionadas por el lenguaje cotidiano; frases hechas en la rutina, que han deformado su contenido quedándose en lo superficial. Así encontramos que la "solidaridad", el "respeto", la "hermandad", la "justicia", y el "amor", ya no significan más que slogans políticos, canciones populacheras, productos de consumo, o ideas efímeras que no corresponden con la realidad. Tratamos entonces de fincar nuestra realidad entre valores desgastados, instituciones en decadencia, corrupción, impunidad, incredulidad y falta de confianza.
Sin embargo, aunque el panorama planteado no sea muy agradable, no todo está perdido, o por lo menos no quiero pensar que así sea (de otra forma no estaría aquí hablando de estos asuntos). De tal manera, la pregunta que viene a mi mente es: ¿cómo lograr que todo el bagaje de experiencias vivienciales se integre de forma tal, que reditúe en crecimiento humano y no en saturación, manipulación, desesperanza o conformismo? No tengo la respuesta; lo que sí tengo es una propuesta. Dicha alternativa, se encuentra substancialmente vinculada a los atributos del ser humano y explora las facultades expresivas de la actividad artística, en particular del Arte Dramático.
(Continuará)




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09.09.07 @ 21:00